Te contamos por qué la Asociación del Fútbol Argentino decidió frenar la interna de San Lorenzo, cerca de un posible abismo legal

La AFA salió a mediar en la crisis de San Lorenzo y estallaron las redes. Ideas conspiranoicas, mensajes cargados de política y el “heat” habitual se hicieron sentir. Poco análisis serio, pocos datos reales. Por eso, en esta nota te contamos la verdad detrás de la decisión de la AFA.

Lo primero que hay que aclarar: la Asociación del Fútbol Argentino no intervino San Lorenzo ni tomó partido a favor de Marcelo Moretti. El comunicado fue, en esencia, un pedido de cese al fuego institucional en medio de una interna política desbordada.

Fuentes cercanas a la AFA aseguran que venían siguiendo la crisis del club con preocupación desde hace tiempo. Incluso deslizan que se intentaron gestiones informales para resolver el conflicto de forma ordenada, justa y transparente. Pero el espectáculo mediático, las operaciones políticas en redes y algunas decisiones internas jurídicamente cuestionables obligaron a la entidad madre del fútbol argentino a tomar intervención.

En los pasillos se comenta que el dictamen del Tribunal de Ética y Disciplina de San Lorenzo estaría “flojo de papeles”. No por la culpabilidad o inocencia de Moretti, sino por errores legales y omisiones graves que podrían invalidar todo el proceso. De ahí la urgencia de frenar todo y reevaluar la situación con más seriedad.

“Un presidente electo por el voto democrático de los socios no puede ser removido por un proceso que no sea transparente y ajustado al derecho”, sostiene una fuente ligada al comité ejecutivo.

Para la AFA, no actuar en este caso podría sentar un precedente peligroso: que cualquier grupo opositor, con manejo de redes y recursos comunicacionales, pueda montar una operación y forzar la caída de un dirigente sin garantías ni pruebas sólidas, solo apelando a “la bronca de los hinchas”.

Entre los supuestos errores del dictamen, uno en particular es clave: el inicio del proceso sin que existiera un reglamento aprobado, como exige el Estatuto del club. Este punto, que la defensa de Moretti remarca desde el inicio, podría invalidar todo el proceso disciplinario, como ocurrió con la causa judicial por la muerte de Diego Maradona.

Si San Lorenzo avanzara con la expulsión de Moretti en un proceso que luego se declare nulo, las consecuencias podrían ser graves: desde una intervención de la Inspección General de Justicia (IGJ) hasta una sanción o desafiliación por parte de la AFA, lo que dejaría al club en una situación crítica a nivel institucional y deportivo.

San Lorenzo necesita transparencia, justicia real y amor incondicional por los colores. No decisiones apuradas, funcionales a la peor versión de la política interna. De este momento oscuro no se sale con escraches ni presiones anónimas. Se sale con verdad, legalidad y respeto por lo que somos.

Cualquier acción que ignore esos principios dejará una sombra que acompañará al club durante mucho tiempo.