Nos duele la derrota, pero a los pibes de la Reserva hay que bancarlos en las buenas y en las malas. En un partido que pelearon hasta el final, el Ciclón cayó 3-2 ante Independiente en Villa Domínico, por la novena fecha del Torneo Proyección. Los goles de los nuestros fueron de Bossio y Rivas, que lucharon hasta el último minuto. Aunque el resultado es amargo, hay que valorar el esfuerzo que hicieron en la cancha.

Es una derrota que duele, no hay que esconderlo, especialmente cuando se está en una categoría donde cada punto cuenta. A los pibes les faltó un poco de suerte para dar vuelta el resultado, pero la actitud estuvo. El equipo demostró carácter y ganas de ir para adelante, a pesar de las adversidades.

A veces, las derrotas son más duras cuando se dan en partidos peleados, cuando se siente que se pudo haber logrado un mejor resultado. Sin embargo, en el camino de la formación, cada partido es un aprendizaje. Es una oportunidad para mejorar, para corregir errores y para salir fortalecidos del traspié.

Ahora, a dar vuelta la página, a seguir trabajando y a preparar el próximo partido. La Reserva siempre tiene revancha, y nosotros estaremos ahí para alentarlos. El futuro del club está en buenas manos, con pibes que demuestran una y otra vez que quieren llegar lejos.

Lo más importante es que sigan con la cabeza en alto. Que recuerden que un mal resultado no define todo el trabajo que se ha hecho. Los pibes de San Lorenzo tienen la garra y la mística que se necesitan para salir de esta situación.