Después de varios meses de licencia, Marcelo Moretti volvió a ponerse al frente de San Lorenzo. El presidente decidió regresar en un momento crucial para la institución y ya se instaló en el palco oficial del Nuevo Gasómetro, desde donde comandará las riendas del club.
Moretti arribó pasado el mediodía a la Ciudad Deportiva, en su camioneta, y permaneció allí hasta pasadas las 20 horas. Durante la jornada, desfilaron por el palco asambleístas, miembros de la Comisión Directiva, delegados, abogados y hasta integrantes de la Comisión Fiscalizadora, en lo que fue una larga jornada de reuniones y consultas.
El dirigente eligió no ocupar, por ahora, la oficina de Av. La Plata al 1700, y trasladó el centro de mando al estadio. Una señal clara de cercanía con los hinchas y con el día a día del club.
En la agenda inmediata aparece la urgencia de solucionar el pedido de quiebra iniciado por el Fondo Suizo, que reclama un total de 5,3 millones de dólares. Según su entorno, Moretti y su equipo trabajan contrarreloj para alcanzar un nuevo acuerdo que permita descomprimir la situación.
El club sigue inhibido por FIFA, lo que hace aún más urgente este desafío. Sin embargo, el regreso del presidente busca transmitir fortaleza y decisión para encarar esta etapa.
