Llega el cierre del libro de pases y San Lorenzo terminará virgen de incorporaciones y refuerzos. Las críticas a Julio Lopardo y la CD crecen como un alud que parece no tener fin.

Si hacemos un repaso club por club de este mercado de pases, San Lorenzo es el único equipo que figura con una sola incorporación y es la de Damián Ayude, el técnico.

Consultado sobre la ausencia de incorporaciones, Lopardo intentó justificar la situación: “La decisión es apostar a los chicos, porque si los vamos a tapar, mejor no incorporar. Las inhibiciones las vamos a levantar en su debido tiempo”.

Pero la excusa no convenció. Los hinchas lo perciben como un intento desesperado de maquillar una gestión sin rumbo, sin soluciones y sin capacidad para afrontar los problemas más urgentes: inhibiciones sin levantar, deuda con el plantel, obras frenadas y pérdida de puntos en deportes federados por falta de ambulancias.

En medio de las feroces críticas de los hinchas, apareció Fernando Miele para tirar más tierra al presidente en ejercicio. “Se vendió un jugador y no se sabe si entró o no la plata. ¿Por qué no se pagan las inhibiciones? No se sabe nada”, disparó.
Además, fue tajante sobre su relación con Lopardo: “No voy a ayudarlo. Es una persona muy ambiciosa. Yo lo llevé a este lugar de poder y después nos cerró las puertas”.

Cada día que pasa, la sensación se profundiza: no hay proyecto, ni gestión, ni explicaciones claras. Solo parches, internas y decisiones tomadas a último momento. En Avenida La Plata se escucha una frase que lo resume todo:

“No hay gestión. Mucho menos un plan. Solo manotazos para conservar el poder que les cayó del cielo”.

El club cierra otro capítulo crítico de su historia reciente. Sin refuerzos, sin transparencia, sin claridad. Y con un futuro que —si todo sigue así— luce cada vez más complicado.