En tiempos en los que la identidad se pone en juego, San Lorenzo dio una muestra clara de lo que significa ser un club social y popular. El festejo del Día de las Infancias en la Ciudad Deportiva fue mucho más que un evento recreativo: fue un encuentro de familias, generaciones y pertenencia azulgrana.

Hubo inflables para los más chicos, actividades deportivas, juegos tradicionales y una búsqueda del tesoro que despertó la emoción de todos. La música también fue protagonista, con el show de Copla Colores que le puso color y energía a la tarde.

El broche estuvo a cargo del Grupo Artístico de Boedo, que junto a los chicos pintó una obra que fue donada al club y quedará como recuerdo eterno. Una acción que refleja la unión entre barrio, arte y pasión.

San Lorenzo demostró que sigue siendo el lugar donde todos tienen un espacio: desde la pelota hasta la cultura, desde el aliento en la tribuna hasta la sonrisa de un niño.